Consejos para cambiar las creencias limitantes

Como cambiar una creencia limitante

Para cambiar las creencias limitantes, primero hay que entender qué son las creencias limitantes. Las creencias son pensamientos que determinan la vida, aún cuando no nos demos cuenta. Cuando estas creencias son potenciadoras de cosas positivas, tienen el poder de impulsar grandemente a las personas. Sin embargo, cuando hablamos de creencias limitantes estas se convierten en barreras que nos limitan. Cuando estos pensamientos limitantes se han internalizado demasiado pasan a regir nuestra conducta, y con ello el curso que toma nuestra vida. Por ello es importante saber cómo cambiar las creencias limitantes.

Las creencias limitantes son ataduras inconscientes que nos mantienen siempre dentro de nuestra zona de confort. Nos impiden asumir riesgos o tomar decisiones marcadas por la incertidumbre, ya que no nos hacen posible explorar territorios si no son conocidos. Por todo ello, tu creencia limitante te resta poder personal y te impide avanzar hacia tus propósitos. 

¿Como cambiar las creencias limitantes?

La buena noticia es que todas las creencias que tenemos en la mente son subjetivas, es decir, sólo reflejan la manera en que nosotros percibimos la realidad, más no la realidad como tal. De esta forma es posible cambiar las creencias limitantes por creencias potenciadoras, y convertirlas en nuestras aliadas en lugar de ser nuestras enemigas. 

Todo tu diálogo interior se produce en base a tus creencias, y todo esto se termina manifestando en el exterior de una forma u otra. Es por eso que la salida a este ciclo sin fin es asumir el control sobre ti mismo y sobre todas aquellas cosas negativas que te estés diciendo día a día. Recuerda que eres lo que eliges ser

Algunos ejemplos de creencias autolimitantes:

No sé.
No puedo.
Es imposible.
No merezco tanto.
Soy pobre.
Me conformo con poco.
No valgo la pena.
Prefiero vivir bajo perfil.
No merezco que me amen.
No sirvo para nada.
Nunca voy a cambiar.
No puedo hacer nada para solucionarlo.

Ejercicios para cambiar las creencias limitantes

Te voy a proponer un par de ejercicios para cambiar las creencias limitantes que son útiles y sencillos, para que comiences hoy mismo.

Ejercicio 1

El primero de ellos es empezar a sustituir una creencia limitante por otra potenciadora. Vamos a verlo con un ejemplo. En este momento no tienes mucho dinero, y piensas constantemente “soy pobre”. Bien, puede que materialmente no estés en tu mejor momento, pero eso no quiere decir que seas pobre, solo quiere decir que por circunstancias externas a tu propio ser ahora mismo tienes poco dinero.

Quiero que notes la diferencia entre los verbos ser y tener. Es distinto enfocar la situación pensando que eres pobre, porque eso hace de tu creencia una sentencia sobre lo que eres. Cuando tu creencia es que tienes poco dinero, no te estás autolimitando a ser algo (pobre), sino que estás viendo el problema como algo externo que se puede solucionar: una situación circunstancial que puede ser pasajera.

Recuerda que el ser algo no es pasajero, por eso cuando dices “soy pobre” sin darte cuenta crees que no se trata de una condición pasajera sino de algo más permanente. ¿Ves la diferencia? Todo esto ocurre en tu mente de manera casi inconsciente, sin que tú te percates de ello. Por tanto el primer paso para cambiar una creencia limitante es darte cuenta de que la tienes.

Si te enfocas en que tú no eres pobre y en que lo que vives puede cambiar, ahí rompes con la creencia autolimitante y te empiezas a sentir más motivado para buscar formas de cambiar la situación. Ser pobre no es lo mismo que no tener dinero. El que dice “no tengo dinero” deja abierta una puerta para conseguir ese dinero, pero el que dice “soy pobre” se cierra a toda posibilidad de mejorar.

En este punto podrías encontrarte con otra creencia limitante, por ejemplo, “no tengo estudios” y por eso crees que no podrás salir de la carencia económica. De nuevo, si eso fuese cierto, mucha gente que hoy tiene dinero debería estar en la ruina, porque no tienen ningún tipo de estudios. Ahora también podrías decir que ellos tienen capacidades que tú no tienes, y seguir con un ciclo sin fin de pensamientos limitantes.

Sin embargo, uno a uno puedes desmentirlos, te aseguro que ninguno es irrefutable. Este ejercicio es más efectivo si vas escribiendo tus creencias limitantes y al lado escribes la creencia potenciadora que contradice a la limitante. Y será más efectivo aún si lo relees todos los días.

Ejercicio 2

El segundo ejercicio se trata de escribir todas las creencias autolimitantes que se te ocurran, sean tuyas o no. Escribe todas las que quieras, no te conformes con solo escribir por ejemplo, 10, sino muchas más. Luego empieza a marcar aquellas que no te dices a ti mismo, y escribe al lado lo que sí te dices en su lugar.

Por ejemplo, si escribiste “no merezco amor de los demás” y tú tienes una familia que te ama, escribe cuál crees que es tu creencia en este aspecto. Podría ser “yo sí me siento amado por mis seres queridos”. Con toda seguridad, esa creencia que contradiga la anterior será una creencia potenciadora, y al escribirla te darás cuenta de las creencias positivas que tienes. 

Este ejercicio está enfocado en tomar consciencia de tus propios pensamientos potenciadores y reforzarlos en ti. Piensa qué te ha llevado a pensar en positivo en esas situaciones que tienes en tu lista, y trata de traspolar esta experiencia para cambiar tus creencias limitantes.

Puedes darte cuenta de que hay gente que tiene todas y cada una de esas creencias que tú no tienes. Generalmente tenemos problemas en los aspectos de nuestra vida en los cuales tenemos alguna creencia limitante, pero es poco probable tener problemas importantes en aquellos ámbitos de la vida en los cuales tenemos creencias potenciadoras.

Este segundo ejercicio es para que notes esa diferencia. Si vives enfocado en lo negativo, no pueden salirte las cosas bien, y eso es lo que ocurre cuando tenemos creencias limitantes en la mente. En cambio, si enfocamos nuestra atención en lo positivo, es decir, en las creencias potenciadoras, cambiaremos nuestra actitud ante esas circunstancias y con ello las circunstancias mejorarán.

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